- Enseñar a leer y escribir fue una manera de servir, aprender de los demás y contribuir al bienestar de su comunidad: alfabetizador.
“Ser chiapaneco es un orgullo para mí. Formar parte de ‘Chiapas Puede’ lo es aún más: es poner un granito de arena aquí, en Zinacantán, y compartir lo que yo he aprendido. Ahora ellos también pudieron aprender”, expresa con entusiasmo Juan Jesús Pérez Vázquez, quien respondió al llamado del gobernador Eduardo Ramírez y se sumó al grupo de maestras y maestros alfabetizadores que hacen posible este programa.
Hoy, 14 personas de su comunidad saben leer y escribir gracias a su dedicación, compromiso y vocación de servicio. Para Juan, enseñarles no sólo significó compartir conocimientos, sino abrir junto con ellos nuevas posibilidades y demostrar que nunca es tarde para aprender.
Como parte de una política pública humanista que busca generar nuevas oportunidades y ampliar los horizontes de mujeres y hombres en todo el estado a través del conocimiento, la Secretaría de Educación, encabezada por Roger Mandujano, continúa trabajando para llevar la educación a cada rincón de Chiapas.
Guiado por una vocación que le nace del corazón, Juan Pérez buscó la manera de encontrar tiempo, incluso dentro de su trabajo como chófer, para enseñar a un grupo de personas adultas que tenían la ilusión de aprender a leer y escribir.
“Mi meta siempre fue que aprendieran. Muchas veces me tocó ir a sus casas porque no podían venir, o ajustar mis tiempos, pero se trataba de que ellos aprendieran y yo no quería que perdieran ese día de clases. Cada uno lleva un ritmo diferente, pero entre todos se impulsaban y fueron mejorando. Ya vimos que sí se puede, porque ellos ya aprendieron”, comparte con orgullo.
“En este círculo de estudio todos compartimos conocimientos; fuimos aprendiendo con la convivencia. Yo aprendí mucho de cada uno de mis educandos. Mientras sepan agarrar un lápiz, leer un libro y reconocer una palabra, eso es una muestra de que sí se puede” concluyó.




