- Familias enteras encuentran en la alfabetización una nueva oportunidad para cohesionarse.
“Mis abuelitos entraron al programa y por fin van a aprender a leer y a escribir, algo que en su tiempo no pudieron. Pero lo que más me emociona es que yo voy a estar ahí para enseñarles, para acompañarlos y compartir ese momento con ellos”, compartió Nadia Fernanda Arellano Espinosa, alfabetizadora del programa Chiapas Puede, durante la entrega de kits a educandos en el Teatro de la Ciudad de Tapachula de Córdoba y Ordóñez.
Este testimonio refleja el sentido humano que impulsa la política educativa en Chiapas, alineada a la visión del gobernador Eduardo Ramírez Aguilar, quien ha colocado a la educación como eje fundamental para el bienestar, la justicia social y la transformación de las comunidades, priorizando a quienes históricamente han quedado al margen del acceso al conocimiento.
En ese marco, la Secretaría de Educación, a cargo de Roger Mandujano, avanza con paso firme en la entrega de materiales de alfabetización, acercando herramientas a quienes hoy deciden iniciar este camino y fortaleciendo una estrategia que no solo enseña a leer y escribir, sino que reconstruye el tejido social desde las familias y las comunidades.
Para Nadia Fernanda, enseñar en su propia comunidad es también una forma de retribuir: “Hay quienes ven este programa como una puerta que se abre: desde leer un libro hasta imaginar nuevas oportunidades, como seguir estudiando. Yo, como enfermera de vocación, agradezco que existan estos espacios que nos permiten ayudar a otros y crecer juntos”.
En su intervención, el secretario de Educación habló de una nueva etapa en la política pública del estado, impulsada por el gobierno de Eduardo Ramírez Aguilar, donde la educación se consolida como pilar del bienestar comunitario: “Hoy, Tapachula inicia su camino hacia el conocimiento. Aprender a leer y a escribir es encender una luz que guía toda la vida”.
Asimismo, reconoció la participación activa de las mujeres en los círculos de estudio, en sintonía con la visión de un gobierno que promueve la inclusión y la equidad, y quienes hoy sostienen gran parte de este esfuerzo colectivo: “La alfabetización transforma vidas, y en muchos casos son mujeres quienes dan ese paso con valentía, buscando salir adelante y construir un mejor futuro”.
Hoy, en cada cuaderno entregado y en cada palabra aprendida, se materializa una de las principales directrices del gobierno estatal: garantizar que el acceso al conocimiento sea un derecho para todas y todos. Así, se siembra algo más profundo que el aprendizaje: se construyen oportunidades, se fortalecen vínculos y se dignifica la vida. Porque cuando la educación se vive de manera compartida, se convierte en una herramienta real de transformación social.






