- El derecho de la niñez a sobrevivir, crecer, desarrollarse y prosperar.
“La felicidad de una niña o un niño no se mide por lo que dicen sus madres, padres o docentes; se revela en el brillo de sus ojos y en la forma en que nace su sonrisa”, compartió Andrés Alberto López, docente de Educación Inicial Indígena, durante el Encuentro Pedagógico por una Crianza Positiva, realizado en la explanada de la Secretaría de Educación.
En sintonía con el proyecto humanista del gobernador Eduardo Ramírez Aguilar y como parte de una agenda educativa con perspectiva de género, sensible y centrada en el bienestar integral, la Secretaría de Educación, a cargo de Roger Mandujano, impulsó este espacio de diálogo y construcción colectiva.
Desde los saberes comunitarios, docentes, directivos, supervisores, asesoras y asesores de educación inicial y preescolar —general e indígena—, en coordinación con el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), fortalecieron acciones en favor de los derechos de niñas, niños y adolescentes en Chiapas.
En representación de UNICEF, Hanna Monsiváis subrayó la importancia de atender la violencia como un paso clave para prevenir afectaciones en el desarrollo de niñas y niños. Asimismo, compartió herramientas como el programa Crianza con conciencia, diseñado para fortalecer la gestión emocional de madres y padres de familia.
“El bienestar de niñas, niños y adolescentes es una responsabilidad compartida. Con recursos como estos y espacios de encuentro, podemos reducir significativamente la violencia familiar. Es momento de seguir fortaleciendo nuestra labor y trabajar en conjunto”, expresó.
Por su parte, Eduardo Grajales González, subsecretario de Planeación Educativa, reconoció que estas acciones forman parte de una política educativa alineada al compromiso del gobernador, que coloca al centro a las personas y promueve entornos seguros, equitativos y libres de violencia.
“Hablar de educación hoy no es solo hablar de contenidos o evaluaciones, sino de personas en formación. Educar desde el respeto, la coherencia y la conciencia implica acompañar a niñas, niños y jóvenes en entornos donde se sientan reconocidos y escuchados”.
Durante su intervención, Milena Arellanes Pinto, coordinadora ejecutiva y titular de la Unidad de Igualdad de Género de la Secretaría de Educación, enfatizó que estas acciones responden a una agenda institucional con enfoque de género, que busca garantizar entornos seguros, inclusivos y libres de cualquier forma de violencia.
“El cuidado, la crianza positiva y el acompañamiento a las familias son indispensables para garantizar que ninguna niña o niño quede fuera de las oportunidades para su desarrollo integral. Promover entornos de respeto, empatía e igualdad permite que cada infancia despliegue plenamente su potencial”, señaló.
Arellanes Pinto reconoció la vocación de quienes día a día construyen comunidad en las escuelas y subrayó la importancia del trabajo conjunto entre familias y sistema educativo, así como el fortalecimiento de espacios de reflexión como los Consejos Técnicos Escolares (CTE), fundamentales para brindar atención pertinente y especializada a la primera infancia.
En cada diálogo y en cada experiencia compartida se teje una red de cuidado que da sentido al proyecto educativo del estado. Así, la Secretaría de Educación refrenda su compromiso con una formación más humana, incluyente y con perspectiva de género. Cuando comunidad, escuela y familia caminan juntas, no solo se educa: se cultivan vidas más plenas, seguras y felices. Porque en cada sonrisa que florece, también nace la esperanza de un futuro más justo y humano.






