“Hoy, como bien lo ha dicho el gobernador, el pueblo alfabetiza al pueblo”: un movimiento que transforma vidas a través de la educación.
“La revolución de las conciencias no es con milicia ni con fusil; es una lucha del educando y su asesor contra la ignorancia, con las armas más limpias y honestas que existen: el libro, la hoja y el lápiz. Es silenciosa porque, como dice Sabines, “todo se hace en silencio, como se hace la luz en el ojo”; la mente se extiende, se ensancha. Y es a ese movimiento es a la que todos estamos invitados”, expuso Roy Mandujano, secretario de Educación, durante la conferencia “Historia de la alfabetización en Chiapas”, presentada en el marco de la XIII Feria Internacional del Libro UNACH 2026.
En un espacio que dio voz al sentido humanista del gobierno de Eduardo Ramírez Aguilar, el titular de Educación trazó un recorrido por la historia de la alfabetización en Chiapas, desde las raíces de la civilización maya hasta los esfuerzos contemporáneos por garantizar que leer y escribir sean derechos al alcance de todas y todos.
Recordó que, mucho antes de la llegada de los españoles, los antiguos mayas habían desarrollado un complejo sistema de escritura, expresión de una civilización que dejó un legado invaluable de conocimiento. Con la colonización, la enseñanza de la lectura y la escritura adquirió nuevos propósitos y se vinculó, entre otros procesos, con la evangelización. A través de los siglos, sin embargo, el acceso al conocimiento también se convirtió en una herramienta para ampliar horizontes, fortalecer la autonomía y abrir caminos hacia la justicia social.
En ese recorrido histórico destaca la figura de Fray Matías de Córdova, chiapaneco ilustre y precursor de los métodos de enseñanza de la lectura y la escritura. Su pensamiento puso de manifiesto que el conocimiento podía convertirse en una herramienta para que las personas comprendieran su realidad y contaran con mayores posibilidades de transformarla. A casi dos siglos de aquellas aportaciones, su legado vuelve a cobrar vida mediante el método que lleva su nombre y que hoy se aplica en el programa Chiapas Puede, como parte de una misión educativa que reconoce la historia y las particularidades culturales de la entidad.
Mandujano señaló que, a partir del llamado del gobernador Eduardo Ramírez Aguilar, Chiapas ha emprendido una movilización social en la que miles de personas han asumido la tarea de enseñar a leer y escribir. Con la participación de más de 20 mil asesores, esta labor representa el compromiso colectivo de llevar la educación hasta las comunidades y convertir el aprendizaje en una oportunidad real de bienestar.
Subrayó que esta misión recupera los ideales de grandes referentes de la educación mexicana, como Justo Sierra, José Vasconcelos y Jaime Torres Bodet, cuyas aportaciones contribuyeron a construir una visión de la enseñanza como instrumento de desarrollo nacional. En Chiapas, explicó, ese legado adquiere una dimensión particular al incorporar la alfabetización en lenguas originarias, con respeto a la identidad, la cultura y las formas de comprender el mundo de los pueblos.
“Hay factores de complejidad. Solo hay que imaginar que hace 20 años estábamos en el 22 por ciento de analfabetismo y que durante mucho tiempo se identificó un avance lento, hasta que llegó el gobernador Ramírez Aguilar”, expresó, al destacar el impulso que ha recibido esta tarea en la actual administración.
Bajo el liderazgo del gobernador, universidades, instituciones educativas y subsistemas estatales y federales se han sumado a esta causa, que coloca a las personas en el centro de la acción pública. Para el secretario de Educación, alfabetizar constituye una de las labores más nobles del presente gobierno, porque significa devolver a cada persona la posibilidad de leer su entorno, escribir su propia historia y participar plenamente en la vida de su comunidad.
Así, el Programa Chiapas Puede avanza con la convicción de que enseñar a leer y escribir no representa el final de un camino, sino el comienzo de nuevas oportunidades..
Por su parte, Oswaldo Chacón Rojas, rector de la Benemérita Universidad Autónoma de Chiapas (UNACH), destacó la trascendencia de esta cruzada educativa y coincidió en que la ignorancia constituye una de las mayores barreras para la libertad y el desarrollo de las personas, mientras que la educación es una de las herramientas más poderosas para fortalecer su autonomía y transformar su realidad.





