Linda Pérez Cruz: enseñar desde el corazón y aprender para toda la vida

Compartir
  • La historia de Linda refleja el compromiso de quienes integran el ejército alfabetizador y hacen de la educación una herramienta de transformación social.

“Mi esperanza es que las personas que están aprendiendo se lleven ese conocimiento para toda la vida. Quiero sentirme satisfecha de lo que les estoy enseñando y del trabajo que hacemos. Saber que puedo aportar un granito de arena a la vida de las mujeres y los hombres de mi comunidad es algo muy valioso para mí”, comparte Linda Pérez Cruz al reflexionar sobre las motivaciones que la llevaron a formar parte del ejército alfabetizador de Chiapas.

Como Linda, cientos de personas respondieron al llamado del gobernador Eduardo Ramírez Aguilar para enseñar a leer y escribir a quienes, por distintas circunstancias, no habían tenido la oportunidad de adquirir estos conocimientos. Hoy, gracias al compromiso de quienes participan en esta labor, Chiapas Puede se ha consolidado como un referente internacional de alfabetización comunitaria e intercultural, reconocimiento que le ha valido el Premio UNESCO-Confucio de Alfabetización 2026.

Para acompañar y fortalecer el desarrollo del programa, la Secretaría de Educación, encabezada por Roger Mandujano, impulsó una propuesta pedagógica que recupera los saberes ancestrales y reconoce el valor de los aprendizajes comunitarios como base para construir nuevas oportunidades.

Entre sus principales aportaciones destacan la elaboración de materiales educativos en cinco lenguas originarias —tsotsil, tseltal, tojolabal, ch’ol y zoque—, así como la incorporación de herramientas tecnológicas para innovar y optimizar los procesos de enseñanza mediante el Sistema Integral de Gestión para la Alfabetización (SIGA).

Desde Cruztón, localidad de San Juan Chamula, Linda Pérez Cruz, asesora del programa y trabajadora social, vive la alfabetización como una oportunidad para retribuir a su comunidad y a su gente un poco de todo lo que ella ha recibido.

“El conocimiento abre muchas puertas. Yo tuve que salir de mi comunidad para estudiar y me tocó trabajar mientras iba a la escuela. Por eso me gustó este programa, porque les da la oportunidad de aprender a los jóvenes y a las personas de la comunidad que tienen ese interés”, comparte.

Hoy, desde el aula, Linda acompaña a sus estudiantes en un camino que conoce bien: el de aprender, descubrir nuevas posibilidades y abrirse paso hacia otros horizontes. Imparte sus clases en tsotsil, su lengua materna, con la que construye un espacio de confianza y cercanía. Sin embargo, sus alumnas le han planteado un nuevo reto: comenzar a aprender también en español, con la ilusión de ampliar sus conocimientos y descubrir nuevas formas de comunicarse con el mundo.

Entre sus alumnas se encuentra una mujer de 70 años que, a pesar de las dificultades que enfrenta, incluso con la vista, ha logrado avanzar en su aprendizaje. “Para ellas, venir a estudiar significa salir de su rutina diaria. Se divierten en las clases y se olvidan un ratito de los problemas de la casa. Así trabajamos en equipo y aprendemos todas juntas”, expresa Linda.

Buscador

Síguenos

octubre 2026
L M X J V S D
 1234
567891011
12131415161718
19202122232425
262728293031  

Relacionados