Estoy muy feliz de estar nuevamente en Chiapas. Querido gobernador, amigo Eduardo Ramírez, gracias por siempre recibirnos con mucha calidez y por acompañar todas las políticas educativas de nuestra presidenta, Claudia Sheinbaum.
Señora Sofía Espinosa, muchísimas gracias por acompañarnos y por ser una gran aliada del programa Vive Saludable, Vive Feliz. Fabiola Ricci, muchísimas gracias por recibirnos en este lugar maravilloso, San Cristóbal de las Casas, para que hagamos un corte, una evaluación y reflexionemos sobre cómo podemos mejorar, cómo ha sido esta jornada que nos ha llevado a todos los rincones de México, a todas las escuelas, y que nos ha permitido lograr algo que hoy parece una cosa menor, pero que es de la mayor importancia: tener el archivo digital, el registro de salud de más de 10.8 millones de niños y niñas en México.
¿Cómo logramos esta gran tarea? ¿Qué nuevas ideas, qué conclusiones y qué experiencias podemos compartir? De eso se trata este Congreso, convocado, hay que decirlo, principalmente a iniciativa de Zoé Robledo. Quiero aprovechar este Congreso para decirles gracias, muchas gracias a todas y todos los participantes, porque hemos logrado, entre todas y todos —gobiernos estatales, el DIF, el IMSS, el IMSS-Bienestar, el ISSSTE, la Secretaría de Salud, las secretarías de Educación de las entidades, la Secretaría de Educación Federal y todas las instancias involucradas, incluida UNICEF—, cumplir una tarea, un propósito, un gran objetivo que tenía nuestra presidenta, Claudia Sheinbaum. Cuando presentó los 100 compromisos a la nación, el número 30 establecía que las escuelas se iban a convertir en espacios para la promoción de la salud.
La salud y la educación: derechos que se hermanan
Es precisamente de la visión de la presidenta Claudia Sheinbaum de hermanar el derecho a la salud con el derecho a la educación que surge este programa, que arranca por ahí de marzo de 2025. Vean la importancia que esto tiene: no es menor. Hace poco más de un siglo, alrededor de 105 años, después de la Revolución Mexicana, se creó la primera gran institución: la Secretaría de Educación Pública.
Hace más de un siglo, el primer secretario de Educación, José Vasconcelos, convocó a una gran cruzada por la alfabetización, por enseñar a los mexicanos a leer y escribir. Ese era el gran objetivo, y era una gesta que se calculaba, en aquellos años, muy difícil de cumplir, porque solamente uno de cada cinco mexicanos sabía leer y escribir hace un siglo.
Vasconcelos promovió las misiones culturales: maestros y maestras, hombres y mujeres que cruzaban las sierras, los valles y los desiertos de todo el país para enseñar a leer y escribir, formar en artes y oficios, promover la cultura y la recreación comunitaria, sembrando así lo que germinaría en la conciencia del pueblo de México y que, tras una larga lucha, nos llevó a la Cuarta Transformación, que hoy está en su segundo piso.
Por cierto, esa gesta iniciada por Vasconcelos, con la primera mujer presidenta, la doctora Claudia Sheinbaum, se logrará ese objetivo 105 años después: conseguir que en México tengamos menos del 4 % de analfabetismo, que es la estadística internacional que se utiliza para determinar si un país ha superado o no el analfabetismo.
Por cierto, lo vamos a celebrar aquí el próximo 8 de septiembre, reconociendo también el programa del gobernador, Chiapas Puede, una política de alfabetización que se ha impulsado y que, en conjunto con la Secretaría de Educación Pública y el INEA, nos permitirá lograr esta hazaña.
Es el resultado de la convicción de nuestra presidenta de atender a quien más lo necesita. No puede haber un agravio mayor que el de aquellas personas que no saben leer ni escribir, una situación que se concentra principalmente en las zonas más pobres y, particularmente, en las comunidades indígenas. Es una gran injusticia que estamos superando como país.
Las nuevas misiones: ahora por la salud
Volviendo a las misiones culturales de Vasconcelos, nuestra presidenta convocó a las nuevas misiones. Ahora las misiones son por la salud. Los misioneros y las misioneras son las enfermeras y los enfermeros del IMSS y de otras instituciones; los funcionarios de la Secretaría de Salud, del DIF, de la SEP, de UNICEF, de Cenaprese, de Cofepris, del Instituto Nacional de Salud Pública y de todas las instancias que hemos recorrido las escuelas de México con esta política.
Vive Saludable, Vive Feliz busca formar a la generación más sana, más fuerte y más feliz de toda nuestra historia, a partir del hermanamiento del derecho a la salud con el derecho a la educación.
Esta no es una política aislada, sino una política mucho más profunda. Por eso, esta estrategia nacional avanza de la mano de la Nueva Escuela Mexicana, que representa una transformación educativa basada en la justicia y la vanguardia, que acude al territorio, suma la diversidad de saberes y culturas y se vincula con la realidad concreta de las comunidades. De esta manera, se plantea un enfoque basado en la salud integral, que contempla las esferas física, mental y social.
Aquí está Roger Mandujano, el secretario de Educación, quien les explicará en su participación un concepto que yo no sé pronunciar, pero que se refiere precisamente a eso: la armonía entre las esferas física, mental y social, y la comunidad.
Dada la importancia de este tema, uno de los principales ejes articuladores del plan de estudios vigente, establecido desde 2022, durante la administración del presidente López Obrador, es Vida Saludable, que orienta el desarrollo de habilidades entre los estudiantes para promover estilos de vida saludables en las comunidades educativas.
A esto se suma una serie de políticas, un abanico de estrategias para combatir las adicciones, erradicar todo tipo de violencias, atender la salud mental y formar a los niños, las niñas y los jóvenes en habilidades socioemocionales.
El cuerpo y la mente son igual de importantes. El cuerpo que aprende es el mismo que corre, que se enoja, que brinca, que se ríe y que también puede llegar a lastimarse o enfermarse.
Por eso, la visión de la Nueva Escuela Mexicana es que debemos ocuparnos de la persona, de la mente y del cuerpo.
Una transformación de los hábitos alimenticios
Un ejemplo del alcance de estas medidas, además de la estrategia Vive Saludable, Vive Feliz, es lo que hemos logrado con un objetivo que parecía imposible: erradicar la comida chatarra de las escuelas, algo que ya es una realidad en nuestro país. Hemos luchado contra grandes intereses, contra años de campañas publicitarias enfocadas en que los niños y las niñas de México consumieran comida no saludable.
Hoy, precisamente, le preguntaban a la presidenta de México, durante la mañanera, por qué México es uno de los países que más litigios enfrenta por parte de las grandes corporaciones internacionales que producen comida chatarra. Y sí, ¿verdad? Es que nuestro equipo jurídico se la pasa atendiendo estos asuntos.
Quiero decirles que no hemos perdido un solo juicio y no lo vamos a perder, porque en la Cuarta Transformación está por encima el derecho a la salud de los niños y las niñas sobre cualquier interés particular.
Hay que reconocer que uno de los efectos nefastos del periodo neoliberal en México fue precisamente que se antepusieron intereses particulares a los derechos de los niños y las niñas. Como resultado, tenemos a la generación con mayores índices de obesidad y enfermedades crónico-degenerativas, como diabetes e hipertensión, provocadas por la mala alimentación. A esa situación se le está dando la vuelta, y ustedes han sido parte fundamental de ello.
Hace poco, cuando fui a una escuela, me contaban cómo los niños, como resultado de este programa, están cambiando los hábitos de los adultos, pues ya somos un poquito más tercos para cambiar algunas cosas.
Aquí el gobernador es muy saludable; ya lo veía haciendo ejercicio y promoviendo siempre la vida saludable. Pero ahora son los niños quienes están corrigiendo lo que ocurre en las mesas de sus casas, diciéndoles a sus papás que no consuman refrescos, bebidas azucaradas u otros productos que no tienen ningún aporte nutricional.
Entonces, lo que ocurre en las escuelas es tan importante que no solo va a tener efectos en esta generación de niños, sino que nos está cambiando a todas y todos.
Así, llegaremos a comprender que aprender el autocuidado es una manera de cuidar a los demás y que cuidar a los demás termina siendo la forma más profunda de cuidarnos entre todos.
Una transformación entre generaciones
Es importante para el futuro de nuestro país —y con esto termino— que la educación y el cuidado de la salud se constituyan en un gran diálogo entre generaciones, que es precisamente lo que está propiciando este programa, para que tengamos una verdadera transformación de nuestra salud y nuestra educación.
Por ello, formar a la generación más saludable, más fuerte y más feliz de la historia implica que todas y todos nos sumemos a este propósito desde nuestras distintas edades y trincheras.
La juventud tiene por naturaleza la inquietud y el anhelo de descubrir, de inventarse, de sacar lo mejor de sí. A las y los adultos nos toca cuidar las condiciones para que logren su mejor versión y tejan el mundo a la medida de sus sueños, con libertad, justicia y amor a su comunidad.
Agradezco también a Salud Digna, a Fundación Coppel y a BBVA Bancomer, porque se han hecho cargo del costo de los lentes completamente gratuitos que se entregan a los niños y las niñas que los necesitan.
Entonces, cómo inicié dándoles las gracias a todas y todos quienes han hecho posible este programa, quiero reconocer a Chiapas por haber sido un estado ejemplar: fue el que más rápido avanzó y el primero en terminar de hacer el censo en las escuelas. Eso nos ayudó mucho a impulsar al resto de las entidades de nuestro país.
Por eso estamos aquí, en reconocimiento a ese compromiso. Muchas gracias a todas y todos ustedes.
¡Vivan felices, vivan saludables!





